Activismo Social

11 de marzo de 1976, STEUS

Hermosillo, Sonora | viernes 12 de marzo de 2021 | Lic. Armando Saucedo Monarque | Twitter: @saucedomonarque

Ese d√≠a, ese mes y ese a√Īo se dio un evento laboral que podemos considerar como un parteaguas en la historia pol√≠tica del estado de Sonora, no antes, no despu√©s, explico por qu√©:

Contextualizando los hechos referentes, se dan en un Sonora, en aquel tiempo considerado nacionalmente como un estado distinguido por su producción intensiva con enfoque a la exportación de productos agrícolas, mineros, manufactureros y pesqueros, entre otros, llevada a cabo por una población que le ganó a la adversidad geográfica y climática al transformar su entorno, pero aparentemente rezagada en el desarrollo político en relación a las movilizaciones sociales que por diversas demandas de la agenda social ya se había manifestado en el centro y sur del país.

Sin embargo, ese 11 de marzo de 1976, las cosas cambiaron porque de manera fuerte y potente hizo su aparici√≥n en la escena social del estado el movimiento de los trabajadores y empleados de la UNIVERSIDAD DE SONORA, organizado en el SINDICATO DE TRABAJADORES Y EMPLEADOS DE LA UNIVERSIDAD DE SONORA, en busca de su reconocimiento sindical y por la firma del contrato colectivo de trabajo acompa√Īados de un vigoroso movimiento estudiantil que hab√≠a salido de la resaca ocasionada con la represi√≥n brutal del movimiento en contra de la ley org√°nica universitaria en el a√Īo de 1973, agrupados bajo la bandera de ¬°fuera Castellanos! en comit√©s de lucha por escuela, centralizados en el llamado FRENTE UNIDO ESTUDIANTIL, en donde conflu√≠an las distintas corrientes ideol√≥gicas de la izquierda militante en un abanico de formaciones organizacionales y estudiantes de base.

El movimiento de los y las trabajadoras universitarias se da en un contexto pol√≠tico marcado por la masacre campesina de San Ignacio R√≠o Muerto del 23 de octubre de 1975, que a la postre signific√≥ la ca√≠da del gobernador CARLOS ARMANDO BIEBRICH TORRES y una fuerte movilizaci√≥n de los campesinos sin tierra en el sur del estado que modific√≥ las condiciones sociales para permitir que resurgiera el movimiento estudiantil bajo aquella bandera de ¬°fuera Castellanos!, en ese octubre gris que marco el declive del control pol√≠tico sobre la universidad de los ultraconservadores identificados como los agrotitanes de la Costa de Hermosillo, pilares del conservadurismo que ten√≠an como expresi√≥n pol√≠tica, entre otras, al MOVIMIENTO MEXICANISTA DE INTEGRACI√ďN CRISTIANA (MMIC¬īos) y que dominaban la pol√≠tica estatal.

A esta altura de los acontecimientos vale detenerse en la conformaci√≥n de la clase pol√≠tica en el estado, compuesta por pol√≠ticos conservadores y corruptos ligados a los grupos religiosos m√°s retr√≥grados de tipo facistoide encargados de perseguir y se√Īalar con el √≠ndice de fuego cualquier activismo democr√°tico en la actividad que fuere, sin distinci√≥n alguna, cuyas fuerzas de formaci√≥n b√°sica se nutr√≠an con alumnos de la secundaria de la UNIVERSIDAD DE SONORA, hoy secundaria federal n√ļmero cuatro, cuyo director era el profesor RUB√ČN GUTI√ČRREZ CARRANZA, mejor conocido como el GLOSTORA, quien alentaba y dirig√≠a el grupo de choque, formado en aquel tiempo por quienes hoy son comentaristas, abogados, periodistas, pol√≠ticos y otros, entre los cuales estaba el actual candidato aliancista ERNESTO GANDARA CAMOU, al menos como simpatizante, incluso vale decir que muchos fachos siguen activos sin asumir p√ļblicamente sus convicciones conservadoras lo que les permiti√≥ mezclarse con una clase pol√≠tica estatal decadente, corrupta y d√©spota hegem√≥nica en el pasado.

El d√≠a 19 de marzo de 1976, esa fuerza retrograda de los facistoides MMIC¬īos, en compa√Ī√≠a de grupos de choque financiados desde el gobierno del estado a fuerza de garrotes, chacos, cadenas y palos rompieron la huelga de los y las trabajadoras del STEUS, sacando por medio de la fuerza bruta a los huelguistas del campus universitario oblig√°ndolos a replegarse en compa√Ī√≠a de los universitarios a plaza Zaragoza, instalando un plant√≥n permanente, en tanto los estudiantes decret√°bamos una huelga general universitaria, apoyada por la gran mayor√≠a de los estudiantes quienes incondicionalmente se sumaron a la protesta y contribuyeron a su sostenimiento, movilizaci√≥n y difusi√≥n, creando en el punto √°lgido de la lucha una direcci√≥n colectiva casi hasta el final del conflicto, cuya disoluci√≥n debe ser materia de otro comentario por la complejidad del tema.

El FRENTE UNIDO ESTUDIANTIL a finales de abril de 1976, decide levantar el paro estudiantil volver al campus universitario y celebrar asambleas por escuela que, acordaron un√°nimemente recuperar el espacio universitario para los trabajadores y trabajadoras en huelga en consecuencia, se expulsa por la fuerza a los grupos esquiroles de tal suerte que los huelguistas volver√≠an por la puerta grande de la dignidad obrera a reinstalar la huelga y dar un paso a la victoria.

La lucha del SINDICATO DE TRABAJADORES Y EMPLEADOS DE LA UNIVERSIDAD DE SONORA, fue una onda expansiva que impact√≥ todas las estructuras sociales del estado, generando procesos de empat√≠a y cohesi√≥n de la clase trabajadora de tal forma que, logra por primera vez que los sindicatos independientes conformar√°n un frente con la CTM de Hermosillo, dirigida por NORBERTO ORTEGA HINOJOSA, para la realizaci√≥n conjunta del desfile y acto central del 1 de mayo de 1976, que concluy√≥ con un mitin en la Plaza Zaragoza como palpable apoyo a los trabajadores y trabajadoras universitarias, como lo consignaba en sus p√°ginas el peri√≥dico INFORMACI√ďN  de ABELARDO CASANOVA LABRADA, af√≠n a la causa a contra pelo de los medios de comunicaci√≥n EL IMPARCIAL de JOS√Č ALBERTO HEALY y EL SONORENSE de ENGUERRANDO TAPIA QUIJADA, como voceros de los grupos de inter√©s, econ√≥micos y religiosos que clamaban represi√≥n  porque sent√≠an que la situaci√≥n se les escapaba de sus manos ante el empuje del movimiento sindical estudiantil, en esas fechas.

El 2 de junio de 1976, se llev√≥ a cabo el recuento para que los y las trabajadoras universitarias decidieran su representaci√≥n sindical y profesional entre el SINDICATO DE TRABAJADORES Y EMPLEADOS DE LA UNIVERSIDAD DE SONORA y el SINDICATO INDEPENDIENTE DE EMPLEADOS Y TRABAJADORES AL SERVICIO DE LA UNIVERSIDAD DE SONORA, que result√≥ favorable al primero lo que permiti√≥ se cristalizara la principal demanda sindical la firma del contrato colectivo que a su vez llev√≥ al levantamiento de huelga, con las consecuencias que hasta la fecha conocemos.

Ese ciclo de la lucha sindical se cerró con el triunfo de los y las trabajadoras universitarios, en tanto el movimiento estudiantil supeditó sus demandas al triunfo de los trabajadores en una historia que tiene muchas historias por contar, hasta la fecha contada solo de manera parcial, porque no todos los que están, estaban y no todos los que estaban, están, falta dar su lugar a cada quien, en su justa dimensión y participación en una estricta revisión de los hechos, pero esa será otra historia.

Hoy festejemos la lucha y el triunfo de los trabajadores y trabajadoras universitarias.

Lic. Armando Saucedo Monarque. Twitter: @saucedomonarque

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