Hermosillo, Sonora | Por Janny Barrera | jueves 1 de octubre, 2026
Si llegaste a este espacio quiero que sepas que está bebida mística y con tanta historia es digna de admirar y es una de mis pasiones por conocer y analizar y con gusto te comparto las curiosidades y entrando al tema descubre que parte te llega y que es lo que sabías o descubriste en este artículo que con gusto diseñé para ti.

Hay quienes aseguran que no son personas antes de tomarse el primer café de la mañana, tal vez seas una de estas personas o no tan intensa, lo vamos a descubrir.

Otros no pueden terminar una comida sin una tacita; algunos lo toman para despertar, trabajar, estudiar, manejar, escribir, pensar, quitarse el dolor de cabeza, hacer la digestión o simplemente sentarse a platicar.

Y están los verdaderos amantes del café, esos que pesan los granos, miden el agua, cronometran la extracción y pueden hablar media hora de una taza que el resto de nosotros simplemente describiríamos como: “está buenísimo”. 😂☕
Hoy, 1 de octubre, Día Internacional del Café, vale la pena revolver historias, leyendas, rarezas y costumbres alrededor de una bebida que ha sido considerada remedio, estimulante, pecado, lujo, peligro político, punto de reunión, ingrediente de cocina y hasta “bebida del diablo”. Una bebida por la que se han cerrado cafeterías, perseguido reuniones, creado negocios, escrito libros, enamorado parejas y organizado conversaciones capaces de cambiar ideas y épocas.
🐐 UNAS CABRAS INQUIETAS Y UN PASTOR CURIOSO

Cuenta la leyenda que por allá del siglo IX, en las tierras altas de Etiopía, un pastor llamado Kaldi comenzó a observar algo extraño. Sus cabras comían unas pequeñas cerezas rojas de ciertos arbustos y después brincaban, corrían y parecían tener energía para bailar toda la noche.
Kaldi probó aquellas frutas y también se sintió con energía. Una de las versiones más sabrosas cuenta que llevó los frutos a unos monjes; al tostarse las semillas comenzó a salir un aroma delicioso, las molieron, las mezclaron con agua caliente y así habría nacido una de las primeras tazas de café. Otra versión dice que los monjes comenzaron a preparar una infusión porque descubrieron que les ayudaba a mantenerse despiertos durante las largas oraciones nocturnas. La historia de Kaldi, sus cabras bailarinas y aquellos monjes ha sobrevivido durante siglos.
☕ ANTES DE TOMARLO… ¡HASTA SE COMÍA!
El café no siempre fue esa bebida negra que conocemos. Existen historias sobre antiguos habitantes de Etiopía que masticaban sus frutos, preparaban infusiones con hojas y cerezas e incluso molían las semillas y las mezclaban con grasa para formar pequeñas porciones energéticas que podían llevar durante largos recorridos.
Después cruzó el Mar Rojo y llegó a Yemen, donde durante el siglo XV comenzó a extenderse entre comunidades sufíes que lo utilizaban para mantenerse despiertas. Y aquí aparece una palabra que todos conocemos: Moca. Mucho antes de significar café con chocolate, Moca —Mocha o Mokha— era el famoso puerto yemení desde donde salían cargamentos de café hacia distintas partes del mundo.
😈☕ CUANDO EL CAFÉ SE CONVIRTIÓ EN LA “BEBIDA DEL DIABLO”
Cuando aquella bebida oscura, amarga, estimulante y llegada del mundo musulmán comenzó a entrar a Europa, no todos estaban encantados. Circuló la famosa historia de que algunos religiosos la consideraban una “amarga invención de Satanás” y querían que fuera condenada.

La historia popular cuenta que el asunto llegó hasta el papa Clemente VIII. Pero antes de mandar el café al infierno, al Papa se le ocurrió probarlo. Y ahí se acabó el problema. 😂 La leyenda dice que le gustó tanto que consideró una injusticia dejar semejante delicia exclusivamente en manos del demonio y decidió que había que “bautizar” el café.
El diablo perdió el café… y nosotros ganamos las mañanas. 😈☕😂
😈☕ ¿LE TENÍAN MIEDO AL CAFÉ… O A LA GENTE QUE SE SENTABA A PENSAR?
Y aquí es donde la historia se pone todavía más interesante. Una cosa era aquella fama de “bebida del diablo” que acompañó al café y otra, mucho más terrenal, era lo que empezaba a suceder alrededor de una taza: la gente se reunía, conversaba, intercambiaba información y pensaba.

Las cafeterías ofrecían un espacio para encontrarse durante horas con la cabeza despierta. Se hablaba de religión, comercio, literatura, ciencia, noticias, chismes y, por supuesto, política. Periódicos y panfletos circulaban de mano en mano y una noticia podía terminar discutida por toda una mesa de desconocidos. Aquellos lugares comenzaron a sacar la conversación de los espacios controlados por las élites y a ponerla alrededor de una taza.

Y eso podía resultar incómodo: una taza de café juntaba personas. Las personas conversaban. Conversando intercambiaban información. Con información pensaban. Y pensando podían comenzar a cuestionar al poder.
🚫 CAFETERÍAS CERRADAS, POETAS INCÓMODOS Y GOBERNANTES NERVIOSOS
Los problemas comenzaron mucho antes de que el café conquistara Europa. En La Meca, en 1511, el gobernador ordenó cerrar las cafeterías; entre las historias de aquella prohibición se cuenta que allí se reunían hombres que incluso escribían poesía burlándose de su régimen. La medida terminó siendo revocada. Más tarde, distintos gobernantes del Imperio otomano también intentaron controlar o prohibir las cafeterías porque podían convertirse en puntos de reunión para inconformes y opositores.

Las cafeterías comenzaron a convertirse en lugares donde la gente se sentaba durante horas. Ahí circulaban noticias, rumores, negocios, religión, literatura, ciencia y, por supuesto, política. Y un grupo de personas despiertas, conversando y cuestionando cosas nunca ha sido precisamente tranquilizador para todos los gobernantes.
En Londres ocurrió algo todavía más revelador. El rey Carlos II veía con enorme desconfianza aquellos establecimientos. En 1672 había emitido una proclamación contra la difusión de noticias y las conversaciones sobre asuntos del Estado; además, llegaron a infiltrarse espías en las cafeterías para saber qué se decía dentro. Finalmente, en diciembre de 1675 ordenó cerrar los coffee houses de Londres. La prohibición apenas sobrevivió once días. El café ya había ganado, pero también esos espacios donde la gente quería reunirse a conversar.
🧠☕ LAS “UNIVERSIDADES DE UN PENIQUE”
Y no solamente se hablaba de política. Por esos espacios pasaron personajes como Isaac Newton, Jonathan Swift y Alexander Pope. En Jonathan’s Coffee House se reunían corredores y comerciantes que negociaban acciones, una historia vinculada al nacimiento de la Bolsa de Londres; mientras que Lloyd’s Coffee House se convirtió en punto de encuentro de marineros, comerciantes y aseguradores y está en el origen de Lloyd’s of London. Alrededor de una taza se compartían noticias, se discutía ciencia, se armaban negocios y se organizaban cosas.
En Inglaterra algunas cafeterías comenzaron a ser conocidas como “Penny Universities”, las universidades de un penique. Pagabas tu café y podías sentarte a escuchar conversaciones de comerciantes, escritores, científicos, periodistas y pensadores. Había periódicos, panfletos y largas mesas comunes donde desconocidos terminaban discutiendo los asuntos del día.
Mucho antes de X, Facebook, WhatsApp y los podcasts ya existía el café. Ahí se discutían noticias, se hacían negocios, se peleaban ideas y seguramente también se acababa con la reputación del vecino. 😂
☕❤️ “VAMOS POR UN CAFÉ” CASI NUNCA SIGNIFICA SOLAMENTE CAFÉ
“Vamos por un café” puede significar quiero verte, necesito contarte algo, tenemos que hablar, quiero hacerte una propuesta, vamos a cerrar un negocio, quiero conocerte o el peligrosísimo: “Amiga… tengo un chisme.” 😂
El café ha acompañado primeras citas, reconciliaciones, entrevistas, juntas de trabajo, sobremesas familiares, estudiantes desvelados, escritores frente a una página en blanco y periodistas tratando de terminar una nota. Pasaron siglos y seguimos haciendo prácticamente lo mismo: tomar café, conversar y pensar juntos.
🧠 ¿Y QUÉ NOS HACE EL CAFÉ?
La cafeína es la responsable de buena parte de su fama: despierta, estimula, ayuda a sentirse más alerta y por eso alrededor del café nacieron frases que repetimos todos los días: “Tómate un café para que despiertes”, “Necesito café para pensar”, “Sin café no funciono” y hasta “Tómate un cafecito para que se te quite”.
💊☕ EL CAFÉ QUE “CURA TODOS LOS MALES”
Durante generaciones se ha utilizado popularmente para el cansancio, dolor de cabeza, sueño, falta de concentración, digestión y hasta para levantar el ánimo. Hay quienes juran que un café cargado les cambia el día; otros que les ayuda después de comer; algunos lo toman antes de hacer ejercicio y millones aseguran que les cambia hasta el humor. La cafeína terminó incluso formando parte de algunos medicamentos para el dolor de cabeza.
También se habla de sus antioxidantes y durante años el café ha sido protagonista de conversaciones sobre metabolismo, hígado, corazón, memoria y muchas otras cosas. El cafecito lleva siglos acumulando fama de remedio para casi todo. 😂☕
🇲🇽 EL CAFÉ LLEGÓ A MÉXICO… Y SE TOPÓ CON EL CHOCOLATE
Cuando el café llegó a México durante el siglo XVIII encontró un pequeño inconveniente: los mexicanos ya teníamos chocolate. 🍫😂 Veracruz tuvo un papel fundamental en el inicio de su cultivo y poco a poco aquella bebida extranjera comenzó a meterse en las casas, restaurantes y cafeterías mexicanas.
Hoy los grandes nombres del café mexicano incluyen Chiapas, Veracruz, Puebla, Oaxaca y Guerrero. Y como suele suceder, terminamos haciéndolo nuestro.
🇲🇽☕ CAFÉ DE OLLA: MÉXICO DENTRO DE UNA TAZA
Café, canela, piloncillo, agua y, si tenemos, una buena olla de barro. La preparación casera es sencilla: se pone agua a calentar con piloncillo y canela; cuando los sabores se han integrado se agrega café molido, se deja reposar y se cuela.
Y cada familia tiene su versión. Hay quien le pone clavo, otros anís, otros cáscara de naranja y, como sucede con todas las recetas tradicionales, cada casa asegura que la suya es la buena. 😂
☕ ¿QUÉ ESTÁS PIDIENDO CUANDO PIDES CAFÉ?
Espresso: pequeño, intenso y concentrado. Americano: espresso con agua caliente. Cortado: espresso con un poco de leche. Capuchino: espresso, leche y espuma. Latte: espresso con bastante más leche. Macchiato: espresso “manchado” con leche o espuma. Mocha: café con leche y chocolate. Flat white: espresso con leche vaporizada y microespuma. Cold brew: extracción prolongada en frío. Y después vienen frappés, cafés turcos, vietnamitas, bombones, irlandeses y las mil ocurrencias de las cafeterías modernas.
🫘 ARÁBICA, ROBUSTA… EL CAFÉ TAMPOCO ES UNO SOLO
Los dos grandes nombres que aparecen constantemente son Arábica y Robusta. Después vienen variedades, regiones, alturas, cosechas, tostados y procesos. Para los verdaderos cafeteros decir simplemente “café” puede ser casi una ofensa: quieren saber país, finca, altura, variedad, proceso, fecha de tostado y quién lo tostó.
⚖️☕ LOS AMANTES DEL CAFÉ QUE PESAN HASTA EL AGUA
Hay personas que preparan café con una cuchara y dicen: “Ahí más o menos.” Y luego están los otros. 😂 Los que tienen báscula digital, pesan café y agua, controlan temperatura, miden la molienda, cronometran los segundos, revisan la fecha de tostado y muelen los granos justo antes de preparar la taza. Para ellos preparar café dejó de ser desayuno y se convirtió prácticamente en laboratorio.
🧪☕ ¿CUÁNTAS CAFETERAS NECESITA UNA PERSONA?
Para un amante verdadero del café la respuesta puede ser: una más. 😂 Está la cafetera de goteo, la prensa francesa, la italiana moka, las máquinas de espresso, las cápsulas, Chemex, V60, AeroPress y los espectaculares sifones que parecen instrumentos de química. Y luego está nuestra olla: café, agua, piloncillo y canela. México resolviendo las cosas a su manera desde siempre. 🇲🇽😂
🎨☕ HACER DIBUJITOS EN EL CAFÉ TAMBIÉN SE VOLVIÓ UN ARTE
Primero fueron corazones, después hojas y tulipanes; ahora hay cisnes, osos, rostros y verdaderas obras de arte dentro de una taza. La obsesión llegó tan lejos que existen campeonatos profesionales de baristas, preparación y latte art, con jueces, reglas, tiempos y técnicas de precisión.
💰☕ CAFÉS CARÍSIMOS, RAROS Y CASI DE COLECCIÓN
Durante años han sido famosos cafés como el Jamaica Blue Mountain; el Kopi Luwak de Indonesia, conocido porque las cerezas pasan por el aparato digestivo de una civeta; y el todavía más extravagante Black Ivory, relacionado con elefantes. En el mundo del café de especialidad también brilla el Geisha de Panamá, capaz de alcanzar precios extraordinarios en subastas.
👃 “YO LE SIENTO JAZMÍN, BERGAMOTA Y DURAZNO”
Los catadores hablan de acidez, cuerpo, dulzor, aroma y notas florales, cítricas, frutales, achocolatadas o especiadas. Uno toma la taza y piensa: “sabe a café”. 😂 Ellos encuentran durazno, jazmín, miel, cacao, frutos rojos y quién sabe cuántas cosas más.
🌎☕ EN EL MUNDO LE ECHAN DE TODO
En diferentes culturas existen preparaciones con huevo, mantequilla, queso, leche condensada, especias y hasta sal. Vietnam hizo famoso su café con leche condensada y también el café con huevo; en algunas regiones nórdicas existe el kaffeost, donde pedazos de queso terminan dentro de la taza; y el café turco conserva todo un ritual de preparación y servicio.
🍨☕ Y EL CAFÉ TAMBIÉN SE COME
El affogato italiano es una de las recetas más sencillas: helado de vainilla con un espresso caliente encima. El tiramisú convirtió café, cacao y mascarpone en uno de los postres italianos más conocidos. También existen flanes, gelatinas, pasteles, galletas, chocolates y helados de café, y los más aventurados lo utilizan incluso en salsas y marinados para carnes.
🧊☕ TRES IDEAS FÁCILES PARA HACER EN CASA
Affogato: helado de vainilla y espresso caliente. Frappé casero: café frío, hielo, leche y un poco de azúcar; chocolate, canela o vainilla al gusto. Cold brew: café molido grueso en contacto con agua fría durante varias horas y después filtrado.
💆♀️☕ EL CAFÉ QUE NO TERMINA EN EL ESTÓMAGO
Los residuos del café se utilizan popularmente en exfoliantes caseros, jabones, composta, jardinería y trucos para neutralizar olores. Hay quienes guardan granos simplemente porque les encanta abrir el recipiente y olerlos. Para muchos amantes del café el placer empieza antes de beberlo.
📱☕ LA NUEVA LOCURA CAFETERA
Las redes crearon una nueva especie de amante del café: el que puede pasar minutos viendo caer un espresso, escucha el molino como ASMR, fotografía la taza antes de probarla, busca cafeterías cuando viaja, colecciona tazas y convirtió un rincón de su casa en coffee bar. También están quienes viajan específicamente para visitar fincas, conocer productores y probar cafés en su lugar de origen.
☕😂 ¿QUÉ TIPO DE CAFETERO ERES?
Está el de “a mí dámelo negro y fuerte”; el del capuchino; el del latte; el que necesita azúcar; el que considera pecado ponerle azúcar; el que toma descafeinado; el que carga termo; el que tiene una máquina de espresso que parece automóvil europeo; el que compra cápsulas; el que muele sus granos; y el que conoce hasta la finca y la altura exacta donde crecieron.
☕ DE UNAS CABRAS EN ETIOPÍA A UNA OBSESIÓN MUNDIAL
La historia del café tiene de todo: cabras que supuestamente bailaban, monjes que querían permanecer despiertos, un puerto llamado Moca, una bebida acusada de pertenecer al diablo, un Papa que según la leyenda decidió “bautizarla”, gobernantes que quisieron cerrar cafeterías, pensadores reunidos alrededor de una taza, remedios populares, cafeteras que parecen laboratorios, baristas compitiendo, tazas que cuestan fortunas y personas que viajan miles de kilómetros buscando un grano especial.
Y millones de seres humanos que cada mañana siguen haciendo algo mucho más sencillo: prepararse un café.
Quizá ese sea el verdadero secreto de una bebida que sobrevivió a prohibiciones, imperios, modas y siglos de historia. El café despierta, acompaña, reúne y da tema de conversación. Y sigue teniendo un poder que ninguna máquina moderna ha podido reemplazar: dos palabras que pueden comenzar una amistad, un romance, un negocio, una entrevista, una reconciliación o un chisme monumental:
“¿Un cafecito?” ☕❤️
¡Feliz Día Internacional del Café!
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